miércoles, 11 de febrero de 2009



Necesidad de escribir quizás. Necesidad de un llanto íntimo y silencioso, de sacar uno a uno los pedazos, el cristal afilado de mis entrañas. Quizás también desprenderme de la pureza que queda en mis venas, y luego solo inyectar veneno, que se deslice por mi cuerpo, como serpientes tenebrosas, amenazando, traspasando lo inquebrantable, apuñalándome, letales.
Y conocer el dolor.
Llorar sucias lágrimas de ácido. Arden los ojos. Vagando desnuda y ciega sobre el asfalto, sobre charcos, bajo gotas de agua, que permeable mi piel, calme la agonía del sentir, del revivir.
Vestidos de dinamita

Me tengo que ir a comprar las pinturas con las que me disfrazo todos los días para que nadie adivine que tengo los ojos chiquitos (como de ratón o de elefante). Estoy yéndome desde hace una hora pero me retiene el calor de mi cuarto y la soledad que, por esta vez, me está gustando y los libros que tengo desparramados en mi cama como hombres con los que me voy acostando, en una orgía de piernas y de brazos que me levantan el desgano de vivir y me arañan los pezones, el sexo, y me llenan de un semen especial hecho de letras que me fecundan y no quiero salir a la calle con la cara seria cuando quisiera reír a carcajadas sin ningún motivo en especial más que este sentirme preñada de palabras, en lucha contra la sociedad de consumo que me llama con sus escaparates llenos de cosas inalcanzables y a las que rechazo con todas mis hormonas femeninas cuando recuerdo las caras gastadas y tristes de las gentes en mi pueblo que deben haber amanecido hoy como amanecen siempre y como seguirán amaneciendo hasta que no nos vistamos de dinamita y nos vayamos a invadir palacios de gobierno, ministerios, cuarteles... con un fosforito en la mano.

Gioconda Belli

domingo, 1 de febrero de 2009



Hoy me ha pasado,
me lleva pasando
que si te vas
me llevas contigo,
y ya no me queda nada
allí donde estoy,
donde me quedo.

martes, 27 de enero de 2009


Oscurecía. La niebla inundaba el aire y no conseguía ver más allá de uno o dos metros a mi alrededor. Estaba asustado. A tientas intentaba alcanzarla, pero me tropezaba en el suelo pantanoso y el agua helada se colaba por las suelas de mis zapatos. Me estremecía sin quererlo. Los charcos desprendían un hedor putrefacto, enrarecido, que hacía mi búsqueda desesperante. Tan misteriosa era ella, la había mirado fascinado, solo un segundo, pero pude contemplar sus facciones marcadas, algo duras, su tez pálida y su mirada de una madurez precipitada, no acorde con la tersura de su piel. La miré solo un segundo y huyó. No sé que me hizo seguirla, le grité pero no obtuve respuesta alguna. Silencio. Ahora la busco, perdido en esta niebla, en esta niebla infinita.
Empezaba a agobiarme, y por segunda vez tropecé. Caí de bruces en el agua, mis manos se hundieron en el fango y maldije a mi mala suerte. Cuando levanté la cabeza me pareció ver una luz, la mire con curiosidad. -¿Un fuego fatuo?-me pregunté. No, no podía ser, ahora no. Había leído mil historias misteriosas sobre ellos, el guía al infierno de los perdidos. Me recorrió un escalofrío. Despacio ahora, intentando volver a respirar con normalidad, me levanté. Anduve un trecho guiándome por la luz, cuando, de repente, la voz grave de un hombre retumbó en el pantano. Después un grito ahogado y un chapoteo. Corrí hacia la luz con sorprendente rapidez, el corazón en un puño. Algo sucedía. Ahora muy cerca pude oír el ruido metálico de un candelabro estrellándose contra el suelo y unos pasos apresurados dándose a la fuga. Era esta luz, este fuego. Me deslumbraron las llamas propagadas por las velas, me rodeaban e iluminaban todo mi alrededor, el pantano desolado. Refulgía luz en la superficie del agua, destellos espeluznantes, como si cobrasen vida. En lo profundo de las aguas, entre la tierra removida se dejó entrever el ondear de unas ropas oscuras. Una cara hermosa, pálida, exhalaba de su boca el último aire de sus pulmones, el último suspiro. Expiraba. Sus labios tornaban violeta amoratado. Contuve la respiración. –No, no.-dije. Allí estaba ella, en lo profundo, entre la niebla.

martes, 13 de enero de 2009

Arderá mi pecho glacial
como alma inflamable.
Dame la chispa
que incendie mis sentidos
y gritaré.
Bailaré entre las llamas
que me lamen la piel,
que me queman,
me hieren.
Y el calor derretirá
las palabras en mi garganta,
sonará melodía desgarrada
pero inaudible, ininteligible.
Impregnaré el aire de aullidos famélicos,
de pasión, de guerra y desesperación,
de que no me oyes,
que ladro sin voz,
y me asfixio en el vacío,
que no respiro,
no respiro.
En lo alto de la colina,
danzaré fogosa,
incasable, insaciable,
sin consuelo ni rendición.
Perduraré hasta consumirme,
exhausta,
despacio, despacio,
hasta que el último sudor resbale,
hasta que el fuego
el último humo expire.
Hasta morir.

Quiero escribir otros versos,
vehementes, violentos,
cargados como la tormenta que siento,
aquí en mi pecho,
adentro.
Quiero describir para ti
el intenso rojo de mi sangre,
que se acelera,
que me quema
si no te digo,
si no te digo, amor.

Como fiera desatada,
como torrente embravecido,
te digo, amor,
incontrolable,
incontenible.

jueves, 25 de diciembre de 2008


Escribirme, escribirte
en letras de sangre
escribirme, escribirte.
Hace ya que no soy yo
en soledad,
destapada, sin frío,
o al descubierto
sin herida.

Quiero, quiero
y no puedo.
Te diría, te diría
y no debo..

mujer de pies fríos,
manos frías
y llamas en mi cuerpo
allá por el corazón

y yo,
despacio
desnuda
entera
te libero, en cada latido

en cada latido

sábado, 13 de diciembre de 2008


Atardecer de hielo

El día 11 de diciembre, a las 7:00 de la mañana numerosos efectivos del cuerpo de policía nazional asaltó el C.S.O.A. La Fabrika de Hielo, en Churra, Murcia, sin previo aviso ni orden judicial. Durante el desalojo 5 compañeros y compañeras que se encontraban dentro se les retuvo durante dos horas, registrándoles e identificándoles una a una mientras el resto de policías registraba la casa. Posteriormente se les condujo a comisaría permitiéndoles sacar algunos objetos personales de la casa.
Este desalojo ilegal ha acabado con casi un año de okupación y lucha en este centro de la región de Murcia acabando también con todas las actividades que se realizaban en el espacio, de cara al barrio y a todas las personas que quisieron participar de una forma gratuita, desinteresada y en contra de este sistema, que intenta ocultar cualquier alternativa a la vida que nos ofrece (permite).
Las actividades que se han realizado en este centro desde el inicio han sido la recuperación y rehabilitación del espacio (abandonado durante mas de 10 años por gente que tiene además numerosas propiedades, negocios y posesiones); construcción de un horno de pan, jornadas de diversa índole: ecologistas, de arte flamenco, anarcofeministas, contra represión policial, hip-hop, anticapitalistas, de contrainformación, antitaurinas, en contra de las cárceles de menores y adultos, proyecciones semanales de cine y documentales del ámbito no comercial, talleres de reparación de bicicletas y jornadas de apoyo y solidaridad a otros centros sociales etc.
Todo esto, dentro del marco de la autogestión, demostrando así la posibilidad de autogestionar nuestras vidas, nuestra cultura e información, al margen de las concesiones de un Estado que intenta controlar cualquier atisbo de libertad y opinión diferente a la permitida por él. Demostrando también, que solo en un espacio de estas características se pueden realizar este tipo de actividades, o acaso ¿se han hecho alguna vez en un centro cultural o social institucionalizado?
Nos preguntamos también que tipo de influencias podrían tener los dueños y las dueñas (que estrechaban la mano amistosamente con la policía al acabar el desalojo) para que éste se llevara a cabo sin orden judicial con tal despliegue policial, además de presentar diversas irregularidades en el registro de la casa y la desaparición de materiales del centro social.
Si no hay orden judicial de desalojo, ¿quien ha movido los hilos para que se produjera?
A nosotros y nosotras no nos han proporcionado respuesta alguna, ni durante el desalojo ni en comisaría y en cambio nuestros cinco compañeros y compañeras que estaban dentro han sido citados el domingo 14 a las 10 de la mañana para declarar ante el juez en el Palacio de Justicia, juzgado nº 1 en Murcia.
Queremos dejar claro que este golpe que hemos sufrido no va a frenar nuestras ganas de luchar. Nuestra indignación es tal que alimenta nuestras fuerzas para seguir avanzando y crear nuevas alternativas a esta no-vida.

LAS IDEAS SE SUSTENTAN EN ALGO MÁS QUE SIMPLES MUROS!!!
HAN DESALOJADO CUATRO PAREDES, PERO NO NUESTROS CORAZONES!!

¡¡¡ÉCHALE HIELO A LOS SUEÑOS PARA QUE SIEMPRE ESTÉN FRESCOS!!!

¡¡LA FÁBRIKA DE HIELO SE TRASLADA A LAS CALLES!!
¡¡SEGUIREMOS LUCHANDO!!



PD: el próximo sabado 13 a las 17h. en la plaza de la glorieta (ayuntamiento de Murcia)
para demostrar toda nuestra repulsa a la represión que se ejerce hacia los espacios liberados que sirven como soporte a la libertad, la cultura, la imaginación…

domingo, 7 de diciembre de 2008

Revivo entre las solapas de un libro. Un cuento, o una historia de piratas, de islas sin tesoro, mujeres libertarias y patas de palo. Me remueven entre colores de arco iris en un cielo encapotado, fantasean entre sonrisas sin dientes y jugamos a apostarnos el tiempo. Gigantes de la mar, buques con sus cañones dispuestos. Al abordaje. Viajo en péndulo por el aire, por encima de las aguas profundas, donde yacen ya cuerpos rendidos al vaivén de las olas, vencidos por el abandono, se hunden, ingrávidos, en las tinieblas. Abajo, abajo... Con un puñal entre los dientes me zafo entre el acero famélico de los sables, embestidas y fuego de combate, se libra una batalla en cubierta. Cuerpos desnudos se baten en duelo, caníbales de piel, guerra, placer y júbilo. Gritos desatinados sedientos de cordura y gargantas dilatadas cantando al cielo, al rayo que parta nuestro sino. Brilla mi piel empapada de sudor salado, respiro del aire que empuja a los navíos, arriad banderas y alzad las velas en contra el viento. Coge fuerte el timón que venceremos hasta a las mareas. La quilla raja la corteza de agua helada, sangra como surge la lava cuando se abre la tierra, herida. Rumbo al escarpado oleaje, abrimos camino.

viernes, 21 de noviembre de 2008


Tras el cristal te calibro, para que cuando no me veas, cuando apartes tus ojos de mi quehacer o interrumpas tu perpetua vigilia, entonces saltar por la ventana, ágil como si por hábito me hubieran adiestrado. Maldita verticalidad. Obsesionado empeño de la voluntad que hizo detallar ese gesto cientos de veces, su recreación revivía la intensidad de mi mirar, recobraba el calor y el fuego para destruir con los ojos mil barreras, fríos muros de gruesa piedra. Soñaba hablar con el sol y dejar esta umbría espesa, oscura. Luz y viento del este entran por la ventana. Evoluciona el atardecer y el oeste trae la noche, mi cuerpo, lo humano. Ciegos de verdad, escucho la sensible claridad sin artificio, para lanzarse, entonces, al vacío. Caída libre hacia la tierra, escapar y solo detenerse para dar media vuelta y escupir a la autoridad. Caída libre hacia la tierra; y volar, mi libertad.

Y Ahora, cuando me observas, cuando sé que me ves y sabes que te veo, ahora cuando encendida la ira no espero a que no mires, no espero a que apartes tus ojos de mi hacer subversivo, es ahora cuando salto,
y me estrello contra el suelo.


Tiritando violenta
resquebrajaré tu firmeza
de hielo,
temblando valiente
de frío.

lunes, 17 de noviembre de 2008


No se qué aire te arrastra,
o cuál me arrastra a mí.
Envuélveme con tu olor
y no podré evitar seguirte
hasta encontrar tus ojos,
no podré evitar mirarte adentro
y luego tu boca, sonriendo.
Cerca tuya,
tu aliento es el mío,
y te respiro,
me inunda el aire que te arrastra,
se revuelven los vientos,
nos revolvemos,
con mi aliento
que es el tuyo
y el huracán nos envuelve fuerte,
nos arrastra ahora
el desenfreno.
Los labios juegan
y las manos adivinan la piel
y frío y calor en oleadas,
anegadas en ardor,
al balanceo heterogéneo,
al frío,al calor..

Pero nunca tibio,
nunca